Somos inspirados por los luchadores, quienes se enfrentan para el cambio de su ciudad. Esos exploradores que hacen la diferencia. Esos campeones que piensan libremente.

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Es la oportunidad para generar un diálogo, desde la pro-actividad y las acciones ciudadanas, sin deslegitimar la responsabilidad estatal. En 100en1día hay espacio para un tipo diferente de protesta donde los ciudadanos expresan su queja o inconformidad con soluciones reflejadas en acciones propositivas.

100en1día no es un partido político ni un proyecto gubernamental. Es una plataforma de ciudadanos para ciudadanos. 100en1día entiende la política a través de la importancia de ser ciudadano activo. Pensamos que el cambio de nuestras ciudades nace desde la base, desde sus habitantes.

Es quién, además de votar, tiene un rol participativo en la búsqueda y creación de soluciones para su ciudad. La ciudadanía activa es la esencia de 100e1día y se adquiere al asumir un rol de co-responsabilidad con la ciudad y los otros, contribuyendo a la cultura ciudadana desde la cotidianidad en el espacio público. ¡Todos los días podemos generar un cambio, por pequeño que sea!

• En la acción por encima de la crítica y la opinión.
• En las conexiones ciudadanas para activar el potencial de cada individuo.
• En que todo es posible si trabajamos, imaginamos y creamos el cambio juntos.
• En las acciones locales para generar cambios globales.
• En la importancia de soñar y tomar las decisiones necesarias para convertir esos sueños en realidad.
• En la creatividad proactiva como una herramienta poderosa de transformación.
• En la posibilidad de crear nuevas historias y nuevas realidades.

Las acciones que se generan en 100In1Day siempre están enfocadas en generar un cambio positivo en la ciudad. Estas pueden incidir en temas ambientales, sociales, culturales, educativos, de cultura ciudadana y de memoria, entre otros. El punto de partida para su creación es la identificación de situaciones de desajuste o de tensión en la ciudad, susceptibles para ser evidenciadas, visibilizadas, transformadas, fortalecidas o potenciadas. Las acciones urbanas se pueden dar de dos maneras: en forma de Intervenciones o como Interacciones.

Una intervención es una acción que genera un cambio físico y busca transformar un espacio temporal o permanentemente. Las acciones de este tipo pueden ser la recolección de basura, pintar una cebra peatonal o una ciclo-ruta, reparar un parque o construir un jardín vertical, sembrar o poner instalaciones en la vía pública, por ejemplo.

Es una acción simbólica que no transforma el espacio público sino que busca un cambio simbólico/- cultural en el comportamiento de las personas, desde su forma de interactuar con la ciudad o con el otro. Pueden generar nuevas conexiones entre los ciudadanos, cambiar un comportamiento o generar sentido de co-responsabilidad. Este tipo de acciones pueden ser muy diversas. Llevar un coro al transporte público, generar una piscina de pelotas que permite conversaciones entre desconocidos, intercambiar postales de afecto o un performance que rompa con la monotonía, han sido algunas de las interacciones hechas alrededor del mundo.

Nos gusta pensar en grande. El número 100 es el símbolo que nos muestra la posibilidad de generar una transformación mayor si trabajamos juntos. El propósito de hacer 100 acciones es proyectar un objetivo claro para el grupo organizador y la ciudad.
Esta cifra puede ser superada o en algunos casos ser menor, dependiendo de las características específicas de cada contexto. Independientemente del número, pensamos en la calidad de las acciones por encima de la cantidad.

100en1día es un modelo replicable que inicia con el interés de los habitantes de cada ciudad, quienes conocen las necesidades y potencialidades de la misma. Desde su creación, un equipo residente en Bogotá ha sido el encargado de asumir el reto global del movimiento, desarrollando herramientas, manteniendo la filosofía y asesorando a las ciudades que han querido replicar el proyecto en su ciudad. En cada ciudad, un equipo motor local, conformado un grupo de voluntarios encargado de desarrollar y acompañar la realización del evento.

Los creatorios son talleres metodológicos que buscan brindar herramientas a los ciudadanos para identificar y transformar sus ideas de cambio en intervenciones o acciones de cambio que puedan ser llevadas a cabo y visibilizadas durante la jornada 100en1día. Por medio de estos encuentros, se busca acompañar el desarrollo de las intervenciones desde su formulación hasta el día del evento. Estos talleres son igualmente una oportunidad para conectar a los ciudadanos que quieran movilizarse por problemáticas similares y para crear redes de apoyo y solidaridad entre los participantes.

Cada acción es autogestionada por las personas que la van a organizar, buscando recursos en su propia comunidad y en redes cercanas. Los talleres creatorios son también un espacio para el intercambio de materiales para apoyar otras intervenciones o interacciones. En ninguna ciudad el equipo motor financia las acciones pues creemos que si trabajamos juntos y sin dinero podemos hacer el cambio. Creemos que somos capaces de definir una nueva economía y entender que con convicción y gestión es suficiente para obtener lo que necesitamos. Desde 100en1día no nos interesa fomentar el asistencialismo, pues lo vemos como un limitante para el empoderamiento ciudadano.

Al igual que las acciones, la financiación de cada versión es autogestionada por miembros de los equipos motores, quienes no reciben remuneración económica por realizarlo.
100en1día se organiza gestionando recursos físicos y servicios. Entendemos y vemos como valor principal el valor de las cosas por encima de su precio. Esta filosofía ha permitido que los grupos motores generen alianzas con organizaciones, espacios, empresas e incluso instituciones gubernamentales para llevar a cabo el festival.

La esencia del evento permite que no sean necesarias grandes cantidades económicas para llevarlo a cabo. Los pocos recursos económicos que se requieren para lograrlo se gestionan a través de eventos, como fiestas, conciertos y venta de souvenirs, con lo cual se genera cohesión entre los participantes y se contribuye a soportar las necesidades económicas. Naturalmente hay personas y/o instituciones que buscarán apoyar de forma económica el evento. Esto es posible siempre y cuando el dinero sea destinado al sostenimiento y a la potencialización del impacto del festival en cada ciudad y no para generar lucro en sus organizadores.

La experiencia de vivir un 100en1día es tan transformadora para los participantes, que como resultado, empiezan a definir nuevas dinámicas en su cotidianidad con respecto a la forma cómo viven su ciudad y se relacionan con el otro.

Por veces se cree que la transformación solo se ve reflejada durante un día. Sin embargo, el impacto real del movimiento está en el hecho de que los ciudadanos empiezan a repensar el rol que tienen, a cuestionarse y a reflexionar acerca del poder que adquieren para transformar sus contextos. Las evidencias del cambio quedan y permanecen durante algún tiempo gracias a las acciones que empiezan a formar parte de la urbe. Los árboles sembrados como parte de una intervención crecen allí meses después; jardínes verticales, cebras y espacio público, quedan recuperados. De igual forma, uno de los cambios que realmente perdura es el generado en el “chip” de las personas, especialmente con los miembros de los grupos motores y los interventores, quienes viven de un modo más cercano toda la experiencia.

En 100en1día se tejen también relaciones que a futuro derivan en la creación de organizaciones y colectivos, conformados por comunidades más cercanas, donde los vecinos se conocen y por personas con un firme interés por actuar en comunidad. Todo esto permite que la celebración y el esfuerzo de la ciudadanía continúen en el tiempo.

SE PARTE DEL CAMBIO

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CIUDADES EN EL MUNDO HACEN PARTE 100EN1DIA

107

INTERVENCIONES EN CALI EN EL 2013

15

COMUNAS DE LA CIUDAD INTERVENIDAS